Prince of persia

El Sultán se encuentra lejos de su reino dirigiendo una guerra. Es el momento oportuno para que el malvado visir Jaffar trate de hacerse con el poder. Para lograrlo retiene a la princesa. Ésta tiene una hora para decidir si se casa con él, o muere. El protagonista es un joven aventurero de una tierra lejana, y el verdadero amor de la princesa. Pero fue lanzado al calabozo del castillo y ahora debe escapar antes de que se cumpla la hora dada por Jaffar a la princesa para poder liberarla.

El juego tiene una perspectiva en dos dimensiones. La acción se desarrolla desde una vista lateral. No existe desplazamiento de pantalla (scrolling). El protagonista debe sortear las trampas de cada “pantalla” para pasar a la siguiente. Es posible salvar la partida a partir del nivel 3 y existen puntos de control a través de todo el juego. Cuando el personaje muere, simplemente retorna a un punto preestablecido. No obstante, el tiempo que se haya consumido en el intento fallido no se recupera. El juego termina si transcurre una hora de tiempo real de juego sin que se haya liberado a la princesa.

El protagonista comienza sin armas y con unos pocos puntos de vida. A lo largo del juego podrá equiparse con una espada y obtener mejoras de vida. Entre las trampas que tiene que sortear se cuentan cuchillas, pinchos y precipicios. Además, debe enfrentarse a distintos tipos de enemigos, incluido el propio Jaffar.
Prince of Persia (traducido como «Príncipe de Persia») es una serie de videojuegos de plataformas iniciada en 1989. Su éxito se debe a la notable fluidez de animación lograda en el protagonista, no vista hasta entonces. Su autor, Jordan Mechner, estudió durante varias horas filmaciones de su hermano corriendo y saltando con ropa blanca. Así se aseguró de que todos los movimientos resultasen realistas, en un proceso que se denomina rotoscopia.

En Prince of Persia, el personaje se desplaza por varios niveles saltando, corriendo, aferrándose a salientes y caminando con cautela, evadiendo trampas que abundan en los escenarios. También debe enfrentarse a distintos enemigos que se interponen en su camino mediante golpes de su alfanje (un tipo de espada). El juego no estipula un límite de vidas pero sí de tiempo, debiéndose completar sus 12 niveles (en la versión original de PC) en menos de 60 minutos porque de otro modo la partida finaliza automáticamente. Por lo general, la pérdida de una vida conlleva el reinicio del nivel (aunque hay escasas excepciones), y aquí se produce la más saliente pérdida de los valiosos minutos que el juego otorga para culminarlo. La dificultad de Prince of Persia es de media a alta; el jugador debe conocer casi a la perfección los escenarios y dominar los movimientos del personaje para dar con el final.

En el juego original, el personaje mostraba unos movimientos absolutamente fluidos, lejos de los tradicionales sprites que animaban un personaje mediante unas pocas posturas predefinidas que se sucedían a mayor o menor velocidad. Los controles también resultaban excepcionales. El personaje podía correr, saltar, caminar de puntillas, descolgarse por cornisas, etc.

Este concepto de animación fluida y realista empezó a ser imitada en otros juegos, como Another World, dando origen a un nuevo estándar en la industria del videojuego.

Hoy en día, las técnicas de animación han evolucionado, gracias sobre todo a la tecnología de captura de movimientos.